Decía el Rey Macbeth de Escocia
en aquella tragedia en verso y prosa
¿Quién dotado de un corazón para amar
y en ese corazón el coraje necesario
para probar que se ama
se hubiera podido contener?
Y es que aunque siempre intente
tomar las debidas precauciones
el sentimiento fue creciendo
y al final me vencieron las ilusiones
pues gano la partida el corazón
y al diablo la mente y sus razones.
Imposible ocultar el amor un minuto mas
a gritos ya pedía salir de la oscuridad
porque gracias a unos lindos ojos
hace tiempo dejo de gustar de la soledad
en la que tantas veces encontró el cobijo
que hoy no hay en esta dura realidad.
ABC


